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Historia

El municipio de Texcalyacac tienen sus orígenes en lo que fue el antiguo territorio de los matlatzincas. Estos antiguos pobladores se asentaron a las orillas de la laguna de Chiconahuapan, hay vestigios de los antiguos otomíes y matlatzincas en lo que hoy es el municipio de Santa Cruz Atizapán y Almoloya del Río, ahí fundaron las primeras aldeas agrícolas donde se originó el culto a los dioses del agua: Tláloc y Cihualcóatl, llamada también La Lanchana (Anchane).

En la conquista de Axayácatl se dispersaron los llamados matlatzincas por toda la región y sólo un grupo se ubicó en las faldas del monte y fundó Tlalaxco o Tepetlalaxco. A la entrada de los aztecas en la región, llegaron familiares de Moctezuma y se posesionaron del territorio.

Cuanto arribaron los españoles conquistadores, durante la defensa de México Tenochtitlán, que hizo el valeroso Cuauhtémoc, pidió auxilio a los parientes que tenía entre los matlatzincas, esto en 1521. Finalmente la ciudad de México cayó en manos de los españoles. Para mediados de 1523 Hernán Cortés ya tenía tierras en la ciénega y laguna de Chiconahuapan, junto al gran río Choconahuatenco, en el paraje denominado Atenco, que probablemente también se conoció como Cuapanoyan.

En 1535, se autoriza por fray Juan de Zumárraga la construcción del templo. Para 1550 aparece el primer documento donde los de Tlalaxco tienen un pleito con los de Toluca por la laguna de Choconahuapan. A partir de ese año el territorio de Texcalyacac comenzó a mercedarse a los parientes cercanos y allegados de Hernán Cortés, lo que provocó el despojo de las tierras y territorio de Texcalyacac. A finales del siglo XVI fueron congregados los barrios y pueblos que se sujetaron a Texcalyácac. Atizapán, Almoloya, Techuchulco, barrio de Matlatzincapan, Otompan y Mexicapan.

Durante los posteriores siglos, XVII y XVIII, el pueblo se mantuvo en relativa calma: pagando tributos, promoviendo litigios, padeciendo las epidemias que disminuyeron la población. A la llegada del movimiento independentista de 1810, hubo nuevos bríos de libertad.

Con la creación de los municipios a partir de la Constitución de Cádiz y luego con la erección del Estado de México en 1824, dependió temporalmente de los municipios de Tianguistenco y Almoloya, hasta que en 1886 se erigió el municipio, incluyendo el pueblo de San Pedro Techuchulco, que se separó a finales del siglo en 1900; la profesora Antonia Alonso estudió en la Normal de Señoritas de Toluca, para después ejercer su profesión en el municipio, siendo maestra de varias generaciones.

Ya en el Porfiriato, varios personajes de la vida social de Texcalyácac, que no hacía muchos años habían llegado, optaron por ir comprando terrenos hasta despojar a mucha gente de sus propiedades, ésta fue una condición para que se constituyera uno de los movimientos armados más importantes a favor del maderismo en el Estado de México.

Durante los primeros años del siglo, se ejercieron varias obras de beneficio social, como la Escuela Ignacio Manuel Altamirano y la Escuela para Niños. Con el movimiento armado de 1910, los maderistas de Texcalyácac se fueron para Morelos y de ahí realizaron la toma de Iguala el 14 de mayo de 1911, a mando del general Ambrosio Figueroa; las diferencias ente Figueroa y Zapata los llevó a fragmentar parte de las filas del general Emiliano Zapata. Las contradicciones entre ambos grupos del zapatismo hizo que varios de los que participaron en este primer movimiento y luego con Zapata, formaran distintos grupos revolucionarios incluyendo los federales.

Después de 1910, la población fue objeto de múltiples acosos por parte de los zapatistas y los federales; tenían que proveerlos de alimentos, pasturas y dinero en efectivo, lo que obligó al gobierno federal, debido a la retirada de los convencionalistas de la ciudad de Toluca, a despoblar las comunidades cercanas a los montes. El 16 de mayo de 1916 fueron desalojados los habitantes, huyendo a los pueblos de San Antonio de la Isla, San Lucas Tepemaxalco y Tenango; otros se fueron a la ciudad de México, Puebla, Morelos y Guerrero, para reconcentrarse posteriormente ya, entre 1919 y 1920.

Para mediados de 1920 los grupos en pugna y los levantamientos cristeros, con el cierre de las iglesias, provocaron una nueva situación de desasosiego, comenzaron por realizar misas clandestinamente, lo cual fue interpretado como un nuevo levantamiento y mandaron la tropa; fueron ajusticiadas seis personas inocentes. El distanciamiento entre los habitantes del pueblo se acentuó y sólo vino a terminarse hasta entrados los años 1940.

En 1942 y con motivo de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos requirió de mano de obra. En Texcalyácac se formó el primer grupo para ir a trabajar al norte, así se inició el primer éxodo de trabajadores agrícolas para California y Texas. A principios también de los años cuarenta se iniciaron los trabajos para la construcción del acueducto que llevaría las aguas a la ciudad de México, poniéndose en marcha en 1942.

Con la llegada del párroco Manuel Molina Alagarda, misionero español nacido en Valencia en 1910, que actuó con sabiduría y amor, fincando las bases para la organización en el trabajo, impulsando el trabajo comunal y el anhelo de progreso de los habitantes de Texcalyácac, se hizo la primera obra, la capilla del Cerro de la Gloria; con el trabajo organizado, se conformó el 2 de noviembre de 1953 el llamado Ejército del Trabajo, apoyándose en una rica tradición comunitaria: el tequio y la faena.

En 1955 por primera vez se representa la obra teatral Vida, pasión y muerte de Jesucristo, obra original del doctor Manuel Acal, en la que participarían desde entonces sus hijos: Donaldo, Salathiel y Manuel. Estos dos acontecimientos marcarán el inicio del progreso del municipio. Se suma a esto que Texcalyácac tuvo la primera presidenta municipal en el Estado de México y en la república en 1952, Aramintha Pliego Johnson.

A partir de los años cincuenta se iniciará el desarrollo de lo que hoy es el pueblo de Texcalyacac.